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martes, 28 de julio de 2020

ACTIVIDADES DEL MES DE JULIO

ACTIVIDADES REALIZADAS DURANTE EL MES DE JULIO 

ACTIVIDAD DE ACOMPAÑAMIENTO Y APOYO PARA LA INAUGURACIÓN DE LA ESCULTURA "EL SEMBRADOR"




ACTIVIDAD TOMA A PITALITO CON BASE EN LA PREVENCIÓN DEL COVID-19, DENGUE Y ACATAMIENTO  AL NUEVO DECRETO 319 DEL 15 JULIO DE 2020












ACTIVIDAD DE ENSAYO Y PRESENTACIÓN DEL ENSAMBLE "CULTURA EN MOVIMIENTO" DEL INSTITUTO DE CULTURA, RECREACIÓN Y DEPORTE. 













VIDEOS DEL MES DE JULIO 

Ensayo para el acompañamiento del show raices


Baile cumbia en el show raices

Ensayo para el ensamble "cultura en movimiento"


Ensamble "cultura en movimiento"

Clase de danzas vereda el carmen 

Entrenamiento con Xiomara Gutierrez (pasos y figuras básicas del sanjuanero huilense)


Calentamiento para iniciar con pasos y figuras del sanjuanero huilense


Porque la cultura aún sigue 
#somosculturaenmovimiento
#bailaralsondelamusica
#somosdanzabruselas



lunes, 25 de mayo de 2020

La importancia del folclor colombiano. Por Edwin Andrés Argote EFA ICRD

¿A qué le llamamos danza folclórica?

El término “folklore” o “folclore” hace referencia a las creencias, prácticas y costumbres que son tradicionales de un pueblo o cultura, incluyendo artesanías, supersticiones, relatos, música y bailes. Tradiciones, todas ellas, que suelen transmitirse de generación en generación.      

Los estudiosos distinguen entre cuatro etapas del folclore:

1. Folclore naciente: Incluye los rasgos culturales de creación reciente.
2. Folclore vivo: Aquel que todavía se practica en la vida cotidiana.
3. Folclore moribundo: Preserva ciertos elementos tradicionales, en especial entre los ancianos del grupo.
4. Folclore muerto: El que pertenece a una cultura extinta.

El folclore es distintivo, propio de cada pueblo y supone un ámbito de resistencia para la identidad, toda vez que en tiempos de globalización, la cultura tiende a homogeneizarse y los países dominantes a imponer sus creaciones.
En este sentido, destaca la danza, pues como atestiguan pinturas rupestres milenarias, representa una de las expresiones sociales, culturales y celebratorias más antiguas. Al paso de los siglos, de hecho, ha acompañado todo tipo de ritos religiosos, sustentado ritos de iniciación, enfatizado ceremonias guerreras o de fertilidad y enfatizado rituales mágicos. 
En la actualidad, ocurren varios tipos de danzas, tales como las danzas “artísticas” que se escenifican en teatros o en diversos eventos culturales que se proponen como foros de expresión del arte por el arte, así como las danzas tradicionales, que se enfocan en la diversión y el entretenimiento, pero que no dejan de lado la transmisión y conservación de ciertos rasgos culturales.

Es así que, en tanto expresión artística que intenta la transmisión de sentimientos, emociones, e ideas por medio de movimientos rítmicos a cargo del ejecutante –generalmente siguiendo un ritmo o compás marcado por música–, la danza tradicional deviene en folclórica cuando acepta usos y ritmos propios de regiones determinadas.

Ocurre que las danzas folclóricas son particularmente valiosas, no sólo porque reflejan y extienden las costumbres y tradiciones de las regiones donde se practican –conservando sus elementos originales en la danza en sí, como en la ropa y demás parafernalia utilizada para su ejecución– o porque son transmitidas de generación en generación, sino porque conforman uno de los rasgos culturales más importantes de todo pueblo y cultura.

Utilizar la danza folklórica como herramienta es, pues, conveniente. Desarrollada de manera correcta, deviene en propuesta educativa y cultural que es posible concretar mediante actividades creativas que enriquezcan y sensibilicen a los participantes, para que aprendan a escucharse y a apreciarse a sí mismos y a los otros. Contribuye, además, a la formación de personas capaces de construir un lenguaje en movimiento que se relacione con la producción artística y cultural dentro de un marco pedagógico de formación, tanto como de formadores.
Un ballet folclórico es un intermediario de las danzas y bailes de grupos tradicionales, que pueden ser indígenas o mestizos, como muchas tradiciones folclóricas, la enseñanza es oral y, con el tiempo el trabajo que realizan las compañías muchas veces no corresponde a la realidad aunque también se encuentran elementos tan históricos y muy bien preservados como su música.